El sector asegurador español vivió un muy difícil  2020 debido a un fuerte freno en el volumen de negocio a causa de la pandemia. Esto provocó un retroceso de más de un 8% en el mercado de seguros basado en ñas primas contratadas, casi 59.000 millones de euros. Esta cifra llama la atención más aún si se tiene en cuenta que 2019 ya se cerró en negativo.

Todo lo que conllevó la pandemia en cuanto a medidas restrictivas y a consecuencias tuvo un impacto importante sobre la actividad de las compañías de seguros.

Llevándose la peor parte los productos de Vida con una bajada brutal que roza el 21% y eso después de perder un 5% el año anterior.

A pesar de ello todo los demás productos de seguro frenarán su crecimiento hasta los 37.052 millones de euros de primas, con un crecimiento del 1,1% cuando un año antes había sido del 3,5%. Los causantes de esta situación fueron por una parte el freno en el negocio de los seguros de automóvil, una industria muy castigada por la pandemia, y también el estancamiento de los seguros de multirriesgo del comercio.

Afortunadamente las medidas monetarias y económicas adoptadas desde Europa y las tomadas en España para asegurar el empleo con los ERTES o las de dar liquidez económica a las empresas han sido decisivas, según todos los análisis, para evitar el derrumbe del negocio asegurador y que no se viese tan perjudicado como ocurrió en crisis financieras anteriores.