El seguro de ingeniería es un ramo de seguro especializado que ofrece protección contra pérdidas por circunstancias imprevistas durante la construcción y el funcionamiento de fábricas, edificios e infraestructuras. Este tipo de seguros ha registrado un aumento en el número de siniestros en algunos sectores de la construcción, debido al deficiente control de calidad que se dan en muchos proyectos, y que afecta notablemente a la prima de los mismos.

Con unas primas anuales de alrededor de 21,000 millones de dólares, representa solo una pequeña parte (alrededor del 3.0%) de todo el mercado de seguros comerciales, sin embargo, sin esta cobertura resultaría prohibitivo asumir el riesgo de muchos proyectos de construcción y de funcionamiento de maquinaria esencial.

Las pólizas normalmente están suscritas por el contratista o propietario del proyecto, por ejemplo, seguro de todo riesgo de contratista (CAR, por sus siglas en inglés) /seguro de todo riesgo de montaje (EAR, por sus siglas en inglés). También existe el seguro de defectos inherentes (o latentes) (IDI, por sus siglas en inglés), que cubre daños físicos a los bienes como causados por defectos de diseño, materiales o mano de obra, que no se detectan hasta la finalización del proyecto.

En algunos países como Francia, es obligatorio que las empresas constructoras tengan seguro IDI antes de emprender un proyecto de construcción. Las pólizas IDI normalmente tienen una duración de diez años. De ahí que se conozcan como seguro de responsabilidad civil decenal. A diferencia de las pólizas de indemnización profesional, las pólizas IDI o decenales no suelen requerir ninguna prueba de responsabilidad: la propia evidencia de daños es suficiente para presentar una reclamación.

Por otro lado, se encuentra el seguro de funcionamiento, es renovable y protege contra pérdidas imprevistas que se originan cuando el equipo o la estructura están operativos.

Entre las pólizas anuales más populares, se encuentra la protección contra pérdidas asociadas con avería de máquina (MB, por sus siglas en inglés), fallo de equipos electrónicos (EE) y seguro de fábrica, equipos y maquinaria de contratista (CPE/CPM, por sus siglas en inglés).

Fuente: Economía Hoy