1. Inexactitud de los datos
Cuando la información que se declara en caso de riesgo es errónea los seguros pueden denegar la cobertura. Por ejemplo, si se indica una marca o modelo incorrecto del vehículo asegurado.

2. No pagar las primas
Igualmente, y como es lógico, si las cuotas no se pagan a tiempo, las aseguradoras pueden reservarse el derecho a cubrir los siniestros y averías del vehículo.

3. Conductores noveles o menores de 25 años
Normalmente los conductores más inexpertos suponen un gran riesgo para las compañías debido a su falta de experiencia. Por eso, no suele ser habitual que realicen un seguro único para los noveles o menores de 25 años y sea necesario asociarlo como segundo conductor a la póliza general.

4. Coches tuneados no homologados
Cuando haces añadidos a un coche como incorporar accesorios que no vinieran de serie o modificar el exterior debes notificarlo en el seguro. Es posible que si estos cambios no son homologados, las empresas denieguen la cobertura.

5. No tener carné o los papeles en regla
Tampoco es legal circular sin carné de conducir o sin haber pasado la ITV cuando corresponde. Esta es una infracción muy grave que podría tener incluso sanciones económicas.

6. Circular por carreteras no asfaltadas
Aunque pueden ser situaciones excepcionales, debes tener en cuenta que algunos seguros no contemplan los accidentes o averías cuando se ha circulado en vías de tierra o sin asfaltar. Esto puede afectar a que no cubran los desperfectos económicos ni presten asistencia mecánica.

7. Engaños voluntarios
Si la aseguradora tiene evidencias de que se ha dado parte por una falsa avería. Es decir, todo aquello que el conductor o propietario haya realizado a propósito.

8. Transportar más carga o pasajeros
También es delito transportar objetos cuya carga sea mayor de la establecida. Lo mismo ocurre cuando se circula con más ocupantes de los estipulados. Las sanciones y reparaciones correrán a cargo del conductor.

9. Aparcar en puertos marítimos o aéreos
Hay que tener cuidado si se aparca en un muelle porque podrían no responsabilizarse de tu vehículo si le ocurre algo. Lo mismo ocurre cuando se circula por los recintos internos de los aeropuertos.

10. Catástrofes naturales, guerras o manifestaciones
Muchas compañías no contemplan casos de catástrofes naturales, guerras, accidentes nucleares, terrorismo o manifestaciones. Esto suelen ser hechos asegurados por el Consorcio de Compensación de Seguros y cada póliza cuenta con una parte que se abona a la institución en caso de que se den estos daños.

11. Participar en apuestas o carreras ilegales
Si el conductor decide participar en desafíos, pruebas o carreras clandestinas las aseguradoras suelen negarse a pagar los desperfectos. Además, podría suponer importantes multas en caso de detención policial. Las carreras homologadas y deportivas tienen seguros propios y específicos.

12. Accidentes entre conocidos
Otra forma de engañar a los seguros es denunciar impactos entre familiares, vecinos o amigos. Es por ello que las empresas, tras una investigación, podrían alegar intención de fraude. Por supuesto, siempre cubrirán las colisiones involuntarias sea quien sea el afectado.

13. Bajo los efectos de alcohol o drogas
Tanto conducir con una tasa de alcoholemia superior a la establecida o bajo la influencia de estupefacientes es ilegal y puede suponer una pena de cárcel. Por ese motivo tampoco estará contemplado en las pólizas.

14. Siniestros de mala fe
Cuando el vehículo asegurado se haya utilizado como instrumento para la comisión de delitos dolosos contra otras personas o bienes no se cubrirá el accidente o avería. Esto no solo afecta al propietario sino también a cualquier autorizado.

15. Omisión de socorro
Si forma parte de un siniestro y se da a la fuga o abandona la escena habiendo víctimas, será considerado culpable de un delito de omisión de socorro. Por lo que todo conductor que haya sido condenado por ello tampoco podrá ser asegurado.