El mes de gracia del seguro de coche es una prórroga que las aseguradoras dan al conductor para renovar su póliza después de que ésta haya vencido. Si tienes un accidente durante el mes de gracia, la aseguradora se hará cargo de los desperfectos una vez hayas abonado la cantidad que adeuda.
El mes de gracia en el seguro de coche suele llevar a confusión a muchos conductores, que lo toman como un periodo de tiempo que la aseguradora les regala cuando vence su póliza. Pero nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que durante esos treinta días la compañía sigue respaldando al cliente en caso de accidente, el usuario se arriesga a tener que hacer frente a todos los desperfectos de un percance de tráfico si finalmente no renueva su contrato con la aseguradora.

¿Qué es el periodo de gracia en un seguro?

El mes de gracia del seguro de coches es, en realidad, una prórroga que las aseguradoras dan al conductor para renovar su póliza después de que ésta haya vencido. Un supuesto que las compañías introdujeron para que sus clientes no se quedasen desprotegidos si se veían obligados a retrasarse con el pago de su cuota anual por el motivo que fuese.
Pero, una vez se abone la cantidad adeudada, la fecha de inicio de la póliza será la del vencimiento de la anterior, por lo que el usuario no se ahorrará ni un solo día y pagará el mes de gracia igual. Y si decide no renovar y cambiar de compañía, la aseguradora podría considerarlo un impago, denunciar al usuario y añadirlo a su lista de morosos. Además, no estaría obligada a hacerse cargo de los desperfectos de un supuesto accidente que haya tenido lugar durante esos 30 días.

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