Parece que los seguros han estado con nosotros desde siempre ¿verdad? Pues tal vez le resulte curioso saber que hubo un tiempo muy lejano en el que estas cómodas formas de garantizar nuestros objetos más preciados no existían.

Para conocer uno de los primeros intentos de seguro de la historia hemos de remontarnos a 5.000 años. En los alrededores del año 3.000 a.C los chinos, grandes inventores (la pólvora, los fideos, el té), estaban hartos de perder parte de sus mercancías en los muchos y peligrosos ríos que atravesaban su país. Por eso los mercaderes chinos de hace 5.000 años establecieron un sistema cambiante mediante el cual cada barco fluvial se distribuía la carga de forma diferente a la anterior vez. De esta forma, alternando el transporte de la mercancía se “aseguraban” que si alguna embarcación sufría un percance no se perdiera el cargamento entero.