Las empresas aseguradoras no sólo han superado bien la crisis, sino que continúan creciendo. Aunque tradicionalmente este mercado ha estado manejado por unas pocas grandes empresas, la llegada de otros jugadores como las insurtech, la innovación y los cambios culturales están generando mucha competencia y nuevos desafíos. Hoy en día no solo la forma de contratar un seguro se ha diversificado, desde ofertas telefónicas hasta plataformas online, sino que el propio negocio de los seguros ve cómo aparecen otras necesidades aseguradoras: daños medioambientales, delitos informáticos, criptomonedas, etc.
Conocer la tipología de las empresas de nuestro radio de actuación y el sector en el que trabajan o sus nuevos proyectos de inversión puede marcar la diferencia y, por consiguiente, conseguir nuevos métodos de prospección de clientes para poder contactar con el cliente potencial en el momento oportuno se vuelve primordial. De hecho, es el sueño de toda empresa, pyme o autónomo; un sueño que se vuelve cada vez más real gracias al avance del Big Data aplicado a la Inteligencia Comercial.
Un software de inteligencia comercial proporciona un análisis en tiempo real de datos cruciales que permiten exactamente esto. Hablamos de millones de datos externos alojados en internet, que varían a diario, y que pueden cruzarse con el CRM propio, dando como resultado información clave para penetrar en cualquier negocio.
Actividad económica, tamaño y crecimiento, estructura, información legal y financiera de una empresa, informaciones complementarias como noticias publicadas en medios y datos de contacto son algunos tipos de segmentación. Porque en el sector de los seguros, donde cada vez hay más competencia, tener información actualizada es clave para llegar antes que los demás.