asegurado

Firmar un seguro no debe ser considerado como un mero gasto. Es más acertado pensar que estamos comprando tranquilidad y que las primas son acordes al riesgo asegurado: mayor valor a asegurar o más probable es el riesgo, entonces mayor será la prima.

Ahora que hemos visto las bondades de contratar un seguro para vivir más relajados resulta importante decidir bien cuál elegir. Nada de dejarse llevar por la compañía que más se anuncia en los medios, nada de picar en la que aparece más alto en los resultados de los comparadores online, nada de seguir con la de toda la vida porque hasta ahora nos ha ido bien. Mejor que eso, abrimos un Excel y con dos campos de celdas diferentes:

En un lado ponemos qué queremos asegurar y su valoración. En el otro, las diferentes compañías, qué cubren y cuánto nos cuesta. Ahora nos paramos a reflexionar qué cobertura consideramos suficiente para sentirnos protegidos ante los posibles incidentes (en hogar, salud, vida, etc.).

Tras varias llamadas y consultas, considerando que las promociones del primer año solo duran eso, un año, y planteando la opción de llevar otros seguros a la misma compañía para obtener descuentos, tomaremos la decisión más acertada: contratar la póliza con mayor cobertura al precio más ajustado.