Antes de irte de vacaciones, y dejar tu hogar o tu lugar de trabajo por un periodo de tiempo más elevado de lo habitual, es importante seguir ciertas pautas que eviten cualquier tipo de siniestro que pudiera ocasionarse, ya sean causados por daños por agua, por electricidad o por robo. Estos son algunos consejos a tener en cuenta que podrías poner en práctica antes de marcharte:

  • Cerrar las llaves generales de agua y gas para evitar fugas interiores y dejar libres de obstáculos los desagües de las terrazas para facilitar su misión en caso de tormentas con fuertes lluvias.
  • Activar todas las medidas de seguridad de que se disponga: cerraduras, pasadores interiores de ventanas, y si es posible instalar un sistema de alarma que no solo es disuasorio, sino que en caso de entrada reduce el tiempo de permanencia de los asaltantes.
  • No concentrar los objetos de valor en un solo punto a menos que se trate de cajas fuertes, en cuyo caso deben estar ocultas.
  • No dejar cantidades importantes de dinero “escondidas”. La experiencia de los peritos de seguros dedicados a este tipo de siniestros dice que la mayoría de los ciudadanos escondemos las cosas en los mismos lugares, lo que hace relativamente fácil su localización por parte de los asaltantes.
  • Desconectar los aparatos eléctricos y electrodomésticos de las tomas y antenas para evitar daños por alteraciones de corrientes y dejar conectada la luz para que funcionen los timbres y no se pueda detectar la ausencia.
  • No dejar equipos ofimáticos de uso profesional, puesto que en caso de robo, suponen no solo una pérdida material sino también la pérdida de la información contenida en los mismos. Realice copias de seguridad para su tranquilidad.
  • Procure documentar los objetos de valor, en la medida de lo posible, mediante facturas y garantías de compras. De esta manera podremos acreditar el valor de las pérdidas frente a nuestro asegurador y la posible recuperación de los objetos.

Fuente: APCAS